23 de marzo de 2016

La vida nos sorprende en cualquier momento




Personas que siempre estuvieron ahí, pero de distinta manera que en este momento. Momentos inesperados que se convierten en promesas.
 
Palabras que van llenando tu alma poco a poco. Una simple mirada que recorre todo tu cuerpo, centímetro a centímetro y que te eriza la piel.

Una sonrisa que ilumina hasta el más recóndito de los lugares, donde nada malo puede ocurrir.
Unos brazos donde refugiarte cuando hace frío o te sientes desolado.
Ese diario donde desahogarte siempre que lo necesites.
Esos ojos, sus ojos, que te miran de forma diferente.
Esa sonrisa, su sonrisa, que siempre te fue familiar.

22 de marzo de 2016

Han pasado muchas lunas




No somos los mismos que un día fuimos.
 
El tiempo todo lo cambia, aunque a veces no nos demos cuenta.
Los fríos inviernos llegan a su fin, el abrigo en el que una vez nos sumergimos, ya no volverá.

Los relojes marcan la misma hora en la que dejamos de ser quiénes nos gustaba ser. Ese tic-tac insoportable se mete en mi cabeza recordándome que el tiempo fluye.

Todo en lo que nos hemos convertido es producto de nuestras decisiones y nuestras circunstancias. Quizás alguna vez se reencuentren, bajo un aspecto diferente, tan diferente que quizás ni se reconozcan.

Estamos hechos de razón e intención, y esto es lo que marca toda nuestra existencia. Nos adaptamos a los hechos y situaciones, intentando dejar nuestra esencia intacta.
Pero las lecciones de la vida nos hacen madurar, unos lo hacen antes y otros prefieren esperar a que la venda se caiga por sí sola.

Y mientras crecemos, esperamos que la vida nos sorprenda despiertos, buscando un nuevo sueño y algo para recordar.

Dos huellas en un mismo corazón




Una blanca y otra rubia atigrada.
 
Nacidas de diferente madre y de diferente padre, pero hermanas de corazón.
Dos bolitas de pelo que llenan mi existencia y que sin ellas ya no soy nadie.

Nana, llamada “gordi”, nube de algodón, blanca como la nieve, no tiene un ápice de oscuridad, ni en su rostro ni en su alma. Dos años de amor y ternura lleva regalándome, felina de ojos verde esmeralda y nariz rosada. Tranquila, cariñosa y apacible, a veces independiente pero siempre buscando calor humano. El agua la enloquece, de pequeña me perseguía a todas partes. Ahora, abridora de puertas y amante del sol. Adoptada con un mes, delgadita y con el pelo de punta, la cogí en brazos y la llevé al coche. La pobre maullaba al no saber quiénes éramos ni adónde la llevábamos. Llamada Nana porque era muy pequeñita (enana). Buena como ninguna, quedó dormida  casi al volante, después de mis besos y caricias de copiloto. Pequeña como un botón, se escondía debajo del frigorífico, llorando en voz bajita cuando nos escuchaba volver a casa. Pronto se adaptó a su vida llena de juegos, mimos, comidas y largas siestas. Amiga de perros y gatos, tortugas y cobayas, y alarma en forma de mordiscos en la nariz y besitos. Querida por todos y amada por mí, su madre, durante todo lo que lleva de vida y lo que le queda de ella.

Queen, reina pelirroja en todo su cuerpo. Cola de pincel cuya punta, blanca como la nieve, robó color a su hermana. El rojo fuego define su carácter vivo y travieso. Un año de existencia lleva regalándome, felina de ojos almendrados y nariz color tierra. Algo revoltosa, pero también cariñosa y buena, siempre buscando calor humano y juegos con su madre y hermana. Amante de la comida y del sol, me persigue desde pequeñita a todas partes. Adoptada con dos meses, delgadita y con el pelo de punta como su hermana, atigrada cual tigre de Bengala, la cogí en brazos por primera vez con un mes y poco en la casa donde vivía antes de ser adoptada, y poco después la cogí en brazos hasta el coche, donde se quedó tranquila en el trasportín, dormida pero atenta hasta llegar a casa. Pequeña como un botón, llamada Queen por el grupo favorito de su mami, se escondía debajo del sofá, callada o llorando a veces con voz bajita avisando de que estaba ahí. Pronto se adaptó a una vida feliz llena de juegos, comidas y largas siestas. Amiga de perros y gatos, tortugas y cobayas, que cuida a su hermana como a un tesoro, cariñosa a su estilo y alarma en forma de “acurrucamientos”, como su hermana mayor. Querida por muchos y amada por mí, su madre, durante todo lo que lleva de vida y lo que le queda de ella. 

Y las dos, unas preciosas y perfectas mininas para su madre, que las ama con locura. 

You light up my life.  

20 de marzo de 2016

Querer no es solo a ratos




Quiéreme pero no solo a ratitos.
Quiere hasta que te reviente el corazón, se desinflen tus pulmones y te hielen hasta los huesos.
Quiere con razón o sin razón, pero hazlo de verdad.
Quiere con la plenitud de quien quiere ser eterno pero vive con las ansias de disfrutar un nuevo día.
Quiere cuando duela.
Quiere sin importar si es lunes, miércoles o sábado.
Quiere aunque tengas mil heridas de guerra, librando una batalla que no era para ti.
Quiere contra viento y marea.
Quiéreme cuando me equivoque, pues es cuando más necesitaré que me quieras.
Quiéreme aunque quererme sea lo más absurdo del universo.
Quiere sin infinitos, pero con verdad.
Quiere con paciencia, porque a veces no es fácil.
Quiere sin tapujos, toda entera.
Quiéreme como yo te quiero, pues este corazón mío no permite otra herida.

19 de marzo de 2016

Cuando me vaya




Cuando me vaya, no quiero palabras vacías ni regalos en forma de perdón. Solo quiero menciones entre sonrisas y recuerdos en canción.

Cuando tenga que partir de este mundo, no quiero sueños rotos ni palabras de compasión, pues he vivido lo suficiente como para entender el amor, la lealtad de un amigo y el cariño de quien te ama incondicionalmente.

Me llevo las lecciones y las heridas, me llevo parte del alma de los que amo, pues cada uno me ha dejado ver y me ha regalado las virtudes que poseen, y me han visto crecer.
Cuando me vaya, me iré en paz, pues en mí no cabe odio, ni arrepentimiento ni rencor. No he sido perfecta, pero he intentado ser cada día mejor persona, aprendiendo de los mejores.